¿Por qué no?

Últimamente he leído muchos positivos, y me da muchísimo gusto saber que hay cosas que a pesar de los obstáculos, avanzan y funcionan. De la misma forma me da esperanza. Porque aunque diga que no, todavía tengo esperanza.

Y creo firmemente que llegará el momento, porque ¿por qué no?; o sea, soy una buena persona, hago las cosas bien y soy obstinada, ¿cómo por qué no podría llegar mi momento?

Ayer leía las experiencias de las mamás primerizas y me da ansiedad, porque quiero estar, quiero vivirlo, quiero que eso me pase, quiero poder quejarme o agradecer, quiero bendecir cada movimiento, cada nueva señal, cada crecimiento…

¿Por qué no? Si todavía lucho, si todavía tengo fe, si todavía tengo esperanza.  Porque para algunas personas la lucha es día a día, todos los días, cada hora, cada momento. Porque habemos personas que aprendemos a brincar los obstáculos, porque habemos personas que nos tenemos que esforzar más de “lo suficiente”.

¿Por qué no habré de tener un hijo? Si todo lo que más se quiere cuesta, si me he aguantado por años los dolores de la regla. ¿Por qué no voy a tener un hijo?

Porque yo, yo sí voy a tener un hijo. como sea.

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Desintoxicación

He estado un poco ausente de este lugar desde mi último intento, con estimulación ovárica. Después de tres intentos que no resultaron, terminé devastada y decepcionada de mi cuerpo, mi autoestima estaba por los suelos y la depresión se hizo presente.

Debido a lo anterior, decidí hacer una desintoxicación de mente, cuerpo y alma. Le quise dar un descanso a mi cuerpo y a mi alma para poder tener paz y sobre todo, salud. Llevo un mes y medio con la desintoxicación y la verdad me siento renovada, fuerte y creo que nunca me había sentido tan a gusto con mi cuerpo. Hoy en la mañana me estaba vistiendo y de pronto me gustó mucho lo que veía en el espejo, me sentí tan bien y tan sana que amé lo que vi desnudo frente al espejo. En serio; y no es que antes no lo hubiera sentido, normalmente nunca había tenido problema con mi seguridad, pero últimamente estaba muy insegura debido a que no he sido capaz de poder embarazarme.

Este proceso de infertilidad deja muchas secuelas emocionales en la pareja, una de ellas es la inseguridad. Es por ello que decidí liberarme, desintoxicarme y relajarme.

Mi desintoxicación corporal, está regida bajo la disciplina de la Trofología, una alimentación alcalina para poder regenerar las funciones normales de mi cuerpo. Si es muy seguro que tenga endometriosis es entonces que mi sistema inmunológico no está funcionando correctamente. Soy Trofóloga, debo predicar con el ejemplo.

Además de una dieta detox, también te invita a la meditación, el yoga y el ejercicio, todo esto desintoxica increíblemente tu mente, además de correr. Correr libera los sentidos.

Y pues en eso estoy, ahorita llevo mes y medio, y lo cierto es que durante este tiempo he tenido dos reglas abundantes y no tan dolorosas como anteriormente había padecido. Seguramente, es una señal, algo que estoy comiendo me estaba enfermando.

Les platicaré los resultados después. 🙂

Resiliencia

Trabajo en una consultoría que maneja competencias, una de esas competencias laborales se llama: Competencia del Naufrago, que es aquel comportamiento que busca a cualquier forma y de cualquier medio sobrevivir en un ambiente agreste. Una de sus características es también la resiliencia, que es la capacidad para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas.

Todos tenemos física y emocionalmente la capacidad para reponernos, pero aquí habla más de la forma y el tiempo, ¿qué tan dispuesto,  rápido y sano lo puedes hacer?

En este proceso de intentos y fracaso, las parejas se vuelven resilientes, porque, ¿qué es, si no es resiliecia, esa capacidad de enfrentar un resultado negativo, un desfalco financiero y un golpe psicológico y ver una siguiente oportunidad, una y otra vez?

Llorar es válido, pero reponerse te hace más fuerte, más experto, más sabio… más resistente. Y entonces, eres un guerrero porque te repones y vas de nuevo a la batalla, decretando, decidiendo, definiendo. Éso es resiliencia.

Somos resilientes, somos naufragos luchando por sobrevivir a estos golpes emocionales que tumban más que los físicos. Pero que enseñan más. Dicen, al final, que lo que no te mata, te hace más fuerte. En cada intento, somos más fuertes.

Negación y negatividad

Segundo intento fallido y me frustra ver el negativo en las pruebas. Odio la palabra “negativo” y durante dos meses me ha salido tres veces. Me frustra que poniéndole todo el empeño y siguiendo al pie de la letra las instrucciones tenga ese tipo de resultados, no estoy acostumbrada a eso.

La teoría dice que entre más te empeñes y mejor lo hagas, mejores resultados  obtendrás, y en mi caso ha sido inversamente proporcional. Inversamente, porque los dolores de la regla cada vez son más y más intensos. Hoy por ejemplo, ya estoy empastillada para el dolor. Y odio estar empastillada.

Antier le escribí al doctor bastante enojada, le dije que sólo haría un intento más… y la verdad es que lo seguiría intentando, pero me estoy frustrando y no quiero llenar a mi cuerpo de tantas medicinas, analgésicos, hormonas y todas esas cosas bonitas que las que buscamos bebé nos toca tomar. Por supuesto, me llamó preocupado por saber cómo estamos emocionalmente… me propuso una alternativa más: Mini FIV (lo cual se traduce a más dinero $$$$$, puedo oír a la caja registradora vaciándose :S).

Haré un intento más, porque el tratamiento hormonal está empeorando cada vez más mis dolores menstruales… pero esta vez me cambió el tratamiento. A ver qué sale. Ya les platicaré, por supuesto.

Yo no tengo endometriosis

Es mi mantra de hoy.

Y es que, resulta que después de dolores tan intensos que tuve en esta última regla dos doctores me sugirieron una Laparoscopía para verificar que no tenga endometriosis. Una mala palabra para cuestiones de fertilidad, pues es un obstáculo, más no un impedimento, más.

Me di a la tarea de investigar más sobre la endometriosis, y hay síntomas que sí tengo y síntomas que no. Es obvio, “Google, voy a tener suerte” no es médico, ni especialista, ni curandero. Sé que tengo que descartarlo y ese sería la próxima aventura. Dice el doctor que esperará a mi tercer intento de estimulación ovárica, pero yo soy muy desesperada y comenzaré a tratarme con mera alimentación. Soy muy creyente de que el alimento es tu mejor medicina, es, digamos, mi bandera.

Por lo pronto, y antes de saber cualquier cosa, si se tiene endometriosis se debe evitar las harinas y azúcares refinados, sal yodatada en exceso, grasas saturadas, comidas fritas o empanizadas y carnes rojas. En cambio hay que comer mucha fruta y verdura, cereales ricos en fibra, omega 3, onagra, linaza y mis jugos.

No tengo endometriosis porque mi sistema inmunológico es fuerte, y si no, lo voy a reforzar. Lo siento genética, no está dentro de mí ese mal chip y si está lo voy a modificar.

Por lo pronto, a esperar. ¡Dios! ¿Dónde venden la paciencia?

Augurios

Una noche después de padecer los dolores de una menstruación que anuncia y evidencia tuu negativo, pedí una señal para saber a qué aferrarme. Soñé en una niña, mía.

Estas últimas semanas he tenido augurios buenos, incluso puedo oler ese característico olor a bebé tan cerca de mí.

Tengo fe. Tengo lágrimas, pero también tengo felicidad.

Intentos

¿Cuántos intentos se hacen para lograr un embarazo? ¿Cuántos intentos son necesarios para declinar? ¿Cuántos intentos se necesita para ganar una batalla?

Hace ya casi 3 años que estamos intentando tener un hijo. Hoy voy por mi segundo intento de estimulación ovárica: hormonas, hormonas y más hormonas. Y no entiendo realmente por qué estoy tomando hormonas cuando mis hormonas están bien… pero quiero creer, tengo fe en que sólo necesite una ayudadita.

Después del fracaso del primer intento, me dio miedo.  ¿Y qué tal si son las trompas? ¿Y qué tal si no funciona nada en mí bien y nunca jamás puedo tener un hijo? Me da miedo pensar en el nunca, porque no me he resignado.

El ciclo anterior de mi regla, fue muy doloroso, más que otras veces. Me incapacitó por dos días… y no sé, me dio tristeza. A veces es muy complicado lidiar con todo esto, no sabes qué cara poner, cómo decirles a todo que estás sufriendo, que te duele, que no puedes más con todo ese cúmulo de emociones, porque no quieres ser la víctima.  Y es entonces cuando me pregunto ¿cuántos intentos?

Se vale ¿no?, es decir, yo quiero y haré todo lo que esté a mi alcance, económicamente y animicamente hablando, pero ¿y si nada de esto funciona? Lidiar con hormonas no es fácil, engordas, te irritas, te enojas por todo, quieres llorar por todo… es incómodo físicamente, todo el tiempo estás inflamada, te hinchas del vientre, te sientes cansada, pesada, gorda, granosa y fea… y todo para que al final del ciclo veas una sola raya pintada de NEGATIVO… es que nadie, ¡nadie! debería poder sufrir para luego ser feliz.

Mi mantra de estos días es: soy fuerte. Emocionalmente puedo. Pero ¿cuánto más?

Tres intentos. Sólo tres.